Ciencia moderna
La ciencia moderna apenas ha comenzado a entender y a explicar por qué la cáscara de la fruta de mangostán ha sido tan venerada durante siglos. Sin embargo, sí sabemos lo siguiente: para obtener los beneficios completos y el impacto nutritivo de la fruta del mangostán, se debe consumir como se ha consumido durante más de mil de años, se debe consumir la fruta entera.
Ya en 1933 se realizaron estudios para comparar la fruta entera con extractos de compuestos extraídos de la cáscara. El consumo de la cáscara entera del mangostán brinda beneficios muy superiores a los extractos químicos de la misma cáscara.
Los científicos continúan descubriendo propiedades valiosas y ya han identificado varios fotoquímicos activos en la fruta, incluyendo:
- 39 xantonas diferentes – Estos potentes fitonutrientes demuestran propiedades únicas que son valiosas para la salud.
- las catequinas – La cáscara de mangostán ha demostrado tener el mismo nivel de esta sustancia activa que el té verde.
- las proantocianidinas – Que poseen las mismas propiedades que se le atribuyen al extracto de semillas de uva, las proantocianidinas se encuentran en cantidades efectivas en toda la fruta de mangostán.
Mientras que los científicos continúan trabajando para demostrar cómo estos compuestos fitoquímicos funcionan en conjunto de manera sinérgica, los fitonutrientes que se encuentran en la fruta entera están entre los más estudiados, promocionados y beneficiosos que existen actualmente. Hay algo de lo que sí estamos seguros: los extractos nunca podrán igualar el increíble abanico de propiedades disponibles en la venerada fruta de mangostán.